Introducción: las ciencias sociales, el eurocentrismo y el origen del materialismo histórico
El estudio y la consecuente comprensión de las sociedades no Occidentales (o precapitalistas, en jerga marxista) no es un fenómeno completamente “moderno”; es decir: no nació con el surgimiento de la modernidad como tiempo histórico. Ciertamente desde la Antigüedad Clásica griega (Heródoto, Aristóteles, etc.) se estudian aquellas sociedades las cuales arbitrariamente se califican como no Occidentales. El fenómeno estrictamente “moderno” ha sido el surgimiento de las llamadas ciencias sociales en el marco geográfico que se conoce como Europa Occidental: Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y, más tarde, Estados Unidos. Las ciencias sociales, entonces, no solamente son una creación de Europa Occidental, sino una creación estrictamente eurocéntrica. Ahora bien, por eurocentrismo, no se entiende, en el marco de este trabajo por provincionalismo, es decir: que las ciencias sociales europeas tengan meramente como unidad de análisis al espacio europeo Occidental. Aquí por eurocentrismo se entiende, desde de Samir Amin, como una ideología y por lo tanto como parte íntegra de la “superestructura” de la economía-mundo capitalista. ¿En qué consiste pues, esa ideología? Consiste en un culturalismo el cual pretende explicar los desarrollos divergentes en Occidente y Oriente, inventado desde los albores de los “tiempos modernos”, aproximadamente desde el llamado “Renacimiento”. Ese eurocentrismo, según Amin es un culturalismo dominante el cual: “ha inventado pues un ‘Occidente de siempre’, único y singular desde su origen. Esta construcción arbitraria y mítica, imponía en forma simultánea la construcción también artificial de las ‘otras’ (los ‘Orientes’ o ‘el Oriente’) sobre bases igualmente míticas, pero necesarias para la afirmación de la preeminencia de los factores de continuidad sobre el cambio”.1 En otras palabras, el eurocentrismo proporciona por decirlo de alguna forma, una explicación histórico-genética de la superioridad europea en relación al mundo precapitalista: “La tesis culturalista eurocéntrica propone una filiación ‘occidental’ bastante conocida —la Grecia antigua, Roma, la Europa cristiana feudal y luego capitalista— que constituye una de las ideas corrientes entre las más populares”.2 Esta idea implicó por tanto, una identidad necesariamente esencial acerca de lo que constituía el “Occidente” y formar efectivamente un metarrelato que lo estirara hasta la Antigüedad Clásica greco-romana y en oposición a un “otro”.3 Leer el resto de esta entrada »
El concepto de clase social ha sido acuñado desde casi los orígenes de la sociología y en especial con dos autores que hoy en día son llamados los “padres fundadores” de la sociología moderna: Karl Marx y Max Weber. Desde que se discute sobre las clases sociales, ha sido muy dificil el problema de definirlas. En otras palabras, ¿quiénes pertenecen a tal o cual clase?, ¿y cuáles son los criterios para encasillar a un individuo o un grupo de personas en una determinada clase? Esto es lo que planteo discutir de manera breve y sencilla. Además, como último punto, planteo ver someramente cómo sirven ambos análisis de clases dentro del esquema wallersteiniano del “análisis de sistemas-mundo”.