¿Se acerca la muerte del capitalismo?

9 03 2009

Hoy en día está en boga la posible muerte del capitalismo. Pero si uno lee sobre distintias teorías del capitalismo -sobre todo marxistas- siempre se ha hablado de un posible quiebre del sistema histórico. Entonces, ¿por qué este modo de producción o sistema histórico ha durado tanto en el tiempo?, ya que hasta el momento, el capitalismo lleva la mitad de lo que duró el Imperio Romano en “vida”. Además, queda preguntarse cuáles son las condiciones que han permitido al capitalismo sostenerse tanto en el tiempo. Y de pasada, me gustaría exponer sobre la crisis del modo de producción capitalista, que es muy probable que suceda. Los problemas estructurales a los que me refiero, son tanto geográfico-ambientales como sociales e ideológicos.

El capitalismo, como muchos han planteado es tanto un modo de producción como un sistema histórico, el cual tiene una considerable extensión geo-histórica y que se originó con la caída del feudalismo. Creo que una de las condiciones de “supervivencia” del capitalismo ha sido que en un principio éste sistema no ocupaba la totalidad del espacio terrestre. Y como se ha visto, el capitalismo necesita constantemente expandirse geográficamente para sortear exitosamente sus crisis. Las expansiones geográficas implican el mejoramiento tanto de la tecnología de los transportes así como la explotación extensiva de los recursos naturales. Ambos factores son los que hoy en día están afectando gravemete la existencia del capitalismo -junto con factores de orden social-. Veré a continuación las causas estructurales geográficas y medioambientales de la crisis del capitalismo.

  1. La perpetuación continua del capitalismo requiere que este sistema se expanda constantemente. Necesita ese movimiento perpetuo para así asegurar la infinita acumulación de capital a fin de acumular más capital. ¿Y por qué se expande el capitalismo? Sucede eso porque necesita: a) buscar nuevos productos que introducir a los mercados ya existentes dentro de la economía-mundo, de esa forma generando una mercancía exótica y la necesidad de compra de la misma por parte de los consumidores potenciales. b) con el paso del tiempo, se expande no por necesidad de búsqueda de nuevos productos exóticos, sino para expandir los mercados a nuevos lugares geográficos. Entonces, en este sentido habrían dos tipos de expansiones del capitalismo. En primer lugar, una expansión del volumen de circulación de mercancías; y en segundo lugar, una expansión del ámbito geográfico de circulación de las mismas mercancías.  Con esta definición de ambas expansiones del capitalismo, se entiende que la segunda expansión -la geográfica- presupone la expansión del volumen de circulación. Ahora bien, el sistema-mundo capitalista ocupa -o está a punto de ocupar- la totalidad de la superficie terrestre. La “solución espacial” del capitalismo a la cual aludía David Harvey ya no podrá tomar lugar, por lo que, el sistema ya tocó fondo en la expansión geográfica del mismo; aunque queda por ver en cuanto al volumen de circulación de las mercancías, las cuales dependen de lo que pueda proporcionar el medioambiente.
  2. El capitalismo mundial ha funcionado siempre, por parte de las empresas a través de lo que se conoce como “externalización de costos”. Aquí me refiero plenamente a las externalizaciones de carácter negativas, a las que perjudican al conjunto de la sociedad.  ¿Qué significa precisamente esta externalización?, quiere decir meramente que las empresas productivas en el proceso de producción de sus valores-mercancías, tratan los insumos naturales de tal manera que terminan por contaminar su entorno natural. Y cuando dichas empresas terminaban por contaminar tanto ese entorno hasta tornarlo insalubre o peligroso para la vida, adoptaban como solución el traslado de la empresa hacia otra localidad geográfica que estuviese con un ambiente limpio, listo para contaminar. Por ende, este problema tiene prácticamente la misma lógica que la anterior: el problema se soluciona con constantes traslados de empresas hacia otras localidades que estuviesen previamente limpias para así poder contaminarlas hasta que se saturacen de tales desechos. Pero eso no es todo. El otro problema que conlleva esto, es que las empresas mediante dichas externalizaciones socializan las pérdidas para que se puedan privatizar las ganancias a favor de los empresarios; es decir, el Estado con el dinero de toda la sociedad (impuestos) es el que se encarga de socializar tales pérdidas. Entonces, dichos lugares perjudican a las personas que utilizan tales entornos, y cuando se perjudican realmente saltan protestas populares en pos del cese de la contaminación de tales localidades. Como solución a esos problemas, hay dos opciones -que Wallerstein sostiene con buenos argumentos-: a) que las empresas internalicen plenamente los costos ambientales de sus procesos productivos provocando al mismo tiempo la subida de los precios de los bienes finales producidos, o b) subir los impuestos para paliar dichas crisis medioambientales en aras de mantener los privilegios a los empresarios capitalistas. Ambas soluciones al problema medioambiental del sistema capitalista no tienen solución dentro del marco del mismo.

Ahora bien, al referirnos a los problemas netamente sociales, no quiere decir que no dependa de los factores ambientales. Esto sólo quiere decir que aquí se acentúa lo social por sobre lo natural, pero no sosteniendo que no depede de este último. Tales problemas se refieren mas que nada, a problemas laborales y a problemas con respecto a la obtención de más y mejores servicios hacia el Estado por parte de la llamada “sociedad civil”. Y junto con ambos problemas sociales, se junta otro de carácter más bien ideológico: la crisis del liberalismo como consenso ideológico mundial al interior del sistema-mundo capitalista.

  1. Los problemas laborales al interior del capitalismo tienen que ver con las condiciones del mismo. Aquí hay que entender que esto no se enmarca dentro de las economías “nacionales”, sino que hay que entenderlo a un nivel global -al nivel de la economía-mundo-. Sólo de esa manera se puede entender la dinámica del problema. La economía-mundo está de tal modo organizada que no sólo permite la División Internacional del Trabajo, sino además permite una jerarquización de la misma fuerza de trabajo al interior del sistema. Esta jerarquización quiere decir que hay países en donde la fuerza laboral trabaja por salarios muy bajísimos y en condiciones laborales paupérrimas. Y además, hay que afirmar que cuando el capitalismo a medida que tiende a industrializarse, tiende al mismo tiempo a sumar más fuerza de trabajo en el área industrial, y consiguientemente a la urbanización. Los que vivían en el campo obviamente iban a obtener un mejor sueldo trabajando en la industria de una ciudad que seguir viviendo en el campo. Pero como menciona Wallerstein, al cabo de años aquellos trabajadores que se mudaron a la ciudad empezarán a reclamar por el alza de salarios y por mejoras en las condiciones laborales. Ante tal trasfondo, las empresas pueden: a) responder con represión, o b) acceder a sus demandas sacrificando parte de su tasa de ganancia -en ese mercado “nacional-. Y en esta segunda estrategia está el meollo del asunto. Porque las empresas al acceder a tales demandas igualitarias, lo que hacen es remover o mejor dicho “desindustrializarse” que no es más que el desplazamiento de industrias -ubicadas en el centro del sistema-mundo capitalista- hacia las periferias, en dónde se ubica la mano de obra peor remunerada y trabajando con las peores condiciones laborales. Por consiguiente, el problema aquí tiene la misma lógica que los problemas geográficos y naturales: necesita de constantes espacios sin ocupar para poder seguir haciendo esa práctica. Por ende, llegará un momento en que será imposible desplazar las industrias a otras zonas geográficas, porque aquellas masas de trabajadores que se suman a esa industria al cabo de años exigirán mejoras laborales, obligando al mismo tiempo a las empresas a reiniciar la reinstalación de tales industrias.
  2. Junto al problema anterior existe la creciente demanda por más y mejores servicios sociales para con la “sociedad civil” hacia el Estado. Esta también ha sido un problema endémico inherente al modo de producción capitalista, en el que el Estado y las clases políticas sólo de manera reaccionaria -y no proactiva- han cedido con la otorgación de servicios sociales para con la población de cada Estado. En un principio las luchas eran políticas, por la obtención del voto y de la ciudadanía para así poder elegir a los gobernantes. Desde la Revolución francesa más o menos, ya empezó a surgir el tema de la pobreza como problema y en el siglo XIX ya comenzó a ser un problema patente, en que tanto los socialistas utópicos (pre-marxistas) como Marx dieron cuenta de él. Ya a finales del siglo XIX se empieza a formar un proto-Estado de bienestar en que el Estado asume el rol de suministrador de ciertos bienes sociales con respecto a grandes sectores de la sociedad. En el siglo XX el concepto de Estado de bienestar se mundializa -en la periferia del sistema-mundo se le podría igualar como Estado desarrollista pero esa es otra discusión-. El problema radica ahora en que el neo-liberalismo con su discurso de provatizar las empresas sociales del Estado, ha tendido a lucrar con los bienes considerados sociales. Esto ha causado una escalada creciente de protestas por más y mejores servicios, los cuales son otorgados no de buena gana sino a través de estándares de aceptación, es decir, por medio de qué sectores requieren esos servicios y quiénes no. Este problema alude también a las mismas empresas, las cuales no quieren dar dinero al Estado en calidad de impuestos los cuales serán usados en servicios sociales, mientras que la gente común aboga por el alza de impuestos a las empresas con el fin de que el Estado tenga una buena cantidad de circulante con la que pueda costear los servicios.
  3. El problema ideológico tiene que ver con la creencia en el progreso inevitable, muy típica del liberalismo y del positivismo, y también del marxismo. Dicha creencia alude a que la historia humana es lineal y que el devenir histórico va pasando por etapas históricas sucesivas, las cuales van de menor a mayor (en términos de perfección). Pues bien, anañizando la historia entre la Revolución francesa y la caída del bloque soviético (1789-1989), se puede apreciar que en un primer momento el liberalismo le ganó la batalla a las ideologías extremas: al conservadurismo y al socialismo. Por ende los cambios sociales no pueden ser ni muy lentos pero tampoco tan rápidos, siendo los cambios moderados en el tiempo. Pero con el pasar del tiempo, aquellos que pertenecían a las ideologías extremas se moderaron, formámdose asi el liberal-conservadurismo y el liberal-socialismo. El liberalismo pues, de esa forma fue usado para “domesticar” a las clases peligrosas dando algunos servicios sociales cada vez que las masas populares manifestaran su descontento con violencia extrema, pero a nivel nacional. En el siglo XX dicha estrategia se universalizó con Wilson y Lenin, en que la manera en que los países pueden ser como occidente es precisamente “modernizándose” o “desarrollandose”, y ¿cómo?, pues solamente aplicando lás medidas políticas y económicas correctas. Con la caída de la URSS, Wallerstein afirma en este sentido que no se presenció la crisis del socialismo, sino que para él más bien la implosión de la Unión Soviética manifestó el comienzo del fin del liberalismo, así como del capitalismo. Y ¿por qué?, debido a que las estrategias de desarrollo no resultaron ser tan eficaces como lo manifestaban quienes las profesaban. Y los Estados que progresaron durante la Guerra Fría, lo hicieron más bien debido a sus alineamientos políticos, es decir, mientras estuviesen alineados con EEUU y en posiciones estratégicas contra el comunismo, el país hegemónico del sistema-mundo proporcionaba ayuda económica a tales países. Además, Wallerstein sostiene que es imposible que una gran cantidad de países prosperen dentro de la economía-mundo, ya que eso implicaría que no existiría intercambio comercial entre los Estados, y que el crecimiento de los países no depende de los Estados vecinos.

Esas son las crisis estructurales a largo plazo que afectan al capitalismo industrial. Obviamente hay problemas coyunturales o contingentes que agravan mucho más aquellas trabas al capitalismo. Aunque faltó también nombrar como problema la deslegitimidad creciente del Estado como unidad política. Esto ha generado varios problemas de legitimidad de aquella estructura política así como de qué funciones debe tener en el marco de la sociedad. Esta creciente deslegitimidad del Estado, se ve acentuada además al hacerse patente hoy en día el uso del Estado a favor de los grandes capitalistas, sean nacionales o multinacionales en contra de las grandes mayorías, provocando a su vez más protestas y una espiral creciente de violencia, “terrorismo” y “vandalismo”.

Luis Garrido


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4 responses

10 03 2009
Marcelo Araya

Curiosa la gente que se apura en firmar el certificado de defunción de un sistema como el neoliberal que está atravezando por una de varias crisis periódicas , de las que ha salido históricamente bien parado y entre las cuales ha creado riqueza y calidad de vida en medio mundo; pero al mismo tiempo propone, como apurada alternativa, un sistema que murió por sus reiterados fracasos hace 20 años, y que ya está, históricamente, en etapa esquelética: el socialismo

10 03 2009
utopisticapol

No estoy tan de acuerdo con tu crítica. Además, lo que vendrá después del capitalismo ¿será necesariamente un progreso?, ¿será necesariamente el socialismo?, puede que sí y puede que no. Además en ninguna parte del texto he dicho que el capitalismo inevitablemente vaya a caer, aunque tampoco es seguro que exista para siempre.

El marxismo -o socialismo o como quiera llamársele- puede que haya muerto como proyecto político. Pero no ha muerto como crítica del mundo actual. Además, si uno ve el “neo-liberalismo real” -no el de las ideas- no ha derrotado al “socialismo real”, sino que más bien sobrevivió apenas al fin de la Guerra Fría. No hubo nunca enfrentamiento directo entre EEUU y la URSS, de hecho siempre lo quisieron evitar. Por otra parte, si el socialismo ha fracasado, ha sido porque: 1) los que lo llevaron a cabo -y mejor dicho, los que mandaban en tales procesos- se aburguesaron y nunca formaron un socialismo. En otras palabras, no dejaron de ser capitalistas. 2) hubo mucha oposición al socialismo por parte de aquellos que no querían perder sus privilegios (como por ejemplo: la derecha chilena durante Salvador Allende) y que no dejaron prácticamente que se desplegara el proyecto político alternativo.

Y por último, estos escritos y lo que hacen los teóricos o los cientistas sociales son meros diagnósticos o proyecciones, no futurología. Por consiguiente, nosotros en calidad de seres con conciencia podemos torcerle la mano a tales diagnósticos con el devenir del tiempo.

Saludos!!!

1 05 2010
Mikel

Marcelo, deja el socialismo en paz, que muriose en silencio, sin demasiado rechistar, y céntrate en todos los problemas que está produciendo nuestro querido sistema mundial, tan sano, tan equilibrado siempre, y tan poco endeudado.

8 09 2015
jorge Ventura

No dura más de veinte años.

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