Materialismo histórico, eurocentrismo y orientalismo. Los límites eurocentristas, orientalistas e histórico-políticos del materialismo histórico

12 08 2010

Introducción: las ciencias sociales, el eurocentrismo y el origen del materialismo histórico

El estudio y la consecuente comprensión de las sociedades no Occidentales (o precapitalistas, en jerga marxista) no es un fenómeno completamente “moderno”; es decir: no nació con el surgimiento de la modernidad como tiempo histórico. Ciertamente desde la Antigüedad Clásica griega (Heródoto, Aristóteles, etc.) se estudian aquellas sociedades las cuales arbitrariamente se califican como no Occidentales. El fenómeno estrictamente “moderno” ha sido el surgimiento de las llamadas ciencias sociales en el marco geográfico que se conoce como Europa Occidental: Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y, más tarde, Estados Unidos. Las ciencias sociales, entonces, no solamente son una creación de Europa Occidental, sino una creación estrictamente eurocéntrica. Ahora bien, por eurocentrismo, no se entiende, en el marco de este trabajo por provincionalismo, es decir: que las ciencias sociales europeas tengan meramente como unidad de análisis al espacio europeo Occidental. Aquí por eurocentrismo se entiende, desde de Samir Amin, como una ideología y por lo tanto como parte íntegra de la “superestructura” de la economía-mundo capitalista. ¿En qué consiste pues, esa ideología? Consiste en un culturalismo el cual pretende explicar los desarrollos divergentes en Occidente y Oriente, inventado desde los albores de los “tiempos modernos”, aproximadamente desde el llamado “Renacimiento”. Ese eurocentrismo, según Amin es un culturalismo dominante el cual: “ha inventado pues un ‘Occidente de siempre’, único y singular desde su origen. Esta construcción arbitraria y mítica, imponía en forma simultánea la construcción también artificial de las ‘otras’ (los ‘Orientes’ o ‘el Oriente’) sobre bases igualmente míticas, pero necesarias para la afirmación de la preeminencia de los factores de continuidad sobre el cambio”.1 En otras palabras, el eurocentrismo proporciona por decirlo de alguna forma, una explicación histórico-genética de la superioridad europea en relación al mundo precapitalista: “La tesis culturalista eurocéntrica propone una filiación ‘occidental’ bastante conocida —la Grecia antigua, Roma, la Europa cristiana feudal y luego capitalista— que constituye una de las ideas corrientes entre las más populares”.2 Esta idea implicó por tanto, una identidad necesariamente esencial acerca de lo que constituía el “Occidente” y formar efectivamente un metarrelato que lo estirara hasta la Antigüedad Clásica greco-romana y en oposición a un “otro”.3 Lee el resto de esta entrada »

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¿Existe la pauperización absoluta en el modo de producción capitalista?

15 12 2009

Es indudable que hablar de la teoría económica de Marx es involucrarse con cuestiones espinudas. Es así en primer lugar por el alto grado de satanización que tiene ese pensador. Hablar de Marx es poco menos que mencionar al mismísimo Belcebú. Esto no necesita ser demostrado. Y en segundo lugar, es difícil, porque las proposiciones marxianas acerca del funcionamiento de la sociedad han sido constantemente atacadas y refutadas por distintos pensadores, en donde se descalifican y descartan ciertas hipótesis de Marx con respecto al desarrollo del capitalismo. ¿Por qué ha sido así? Pues, en primer lugar, es porque Karl Marx ha elaborado una “teoría de la historia” en que el antagonismo y por ende el conflicto es el motor de la historia. En ese sentido, para Marx, no hay sistema social que sea eterno y que permanezca inmutable eternamente, dándose entonces contradicciones sociales que generan cambios en la misma formación social. Sin embargo, lo específico del capitalismo —como sistema histórico— no es tanto la “lucha de clases” —que como muy bien menciona Wallerstein— ha sido la constante histórica en todos los modos de producción. Y según él, lo verdaderamente problemático, es que Marx “encontró no sólo la lucha de clases (···) sino también la polarización de clases. Esta fue su hipótesis más radical y atrevida, y por consiguiente, la más criticada”.1 La idea de polarización —o de pauperización absoluta— ha sido tan criticada que incluso marxistas la han refutado. El siguiente trabajo, expondrá primero las críticas a la idea marxiana de pauperización —o polarización de las clases— que se da bajo el modo de producción capitalista, y en segundo lugar se reconsiderará la validez de tal hipótesis marxiana. Lee el resto de esta entrada »





El neoliberalismo en el capitalismo mundial. Las estrategias capitalistas contemporáneas para revertir la rentabilidad decreciente

25 10 2009

El siguiente trabajo tratará de ver cuál es el significado del neoliberalismo en el contexto del capitalismo mundial. Para el trabajo, nos haremos cargo principalmente de ciertos textos de Marx así como de Raúl Prebisch, y de otros autores. Cabe destacar aquí que no haremos la historia del neoliberalismo sino ver cuál es el trasfondo real de dicho viraje político-económico en el sistema-mundo capitalista. Lo que veremos aquí en primer lugar, es que la “globalización” no comenzó precisamente con el neoliberalismo y más adelante al dar como explicación de la misma a las llamadas TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación) sino que es algo inherente al mismo capitalismo como lo menciona Marx. En segundo lugar, veremos cuáles son los supuestos económicos del neoliberalismo y su significación en la re-mercantilización de los servicios públicos así como en la mercantilización de la cultura formando así un consumo individual narcisista; o lo que hoy en día se conoce como “soberanía del consumidor”. En tercer lugar, el significado del neoliberalismo en relación a la fuerza de trabajo y la precarización del mismo a través de la flexibilidad laboral Lee el resto de esta entrada »





La “crisis del siglo diecisiete”. Por Immanuel Wallerstein

24 10 2009

“Es claro que el siglo diecisiete —con una economía-mundo más grande de lo que lo era en el siglo dieciseis— vio una nueva división de riqueza, bajo el estandarte de una competencia multifacética, sin trabas de lealtad, feroz y premeditada, puesto que el declive y la estagnación fueron pobres consoladores: nada fue cedido, todo fue tomado que pudiese ser tomado, ya sea del vecino o del distante rival” [F. Braudel, P. Jeannin, J. Meuvret, R. Romano]

Comenzaré con una perspectiva histórico-mundial sobre el subdesarrollo. ¿Qué significa eso? Esencialmente dos cosas. Primero: que los procesos económicos en el mundo moderno toman lugar en el marco de un sistema que podríamos llamar economía-mundo capitalista, y que el “subdesarrollo” es por eso meramente un término descriptivo para esa parte de los procesos (procesos, no estado de cosas) encontrados en las áreas periféricas de esta economía-mundo. Segundo: que ni el “desarrollo” o el “subdesarrollo” de cualquier unidad territorial específica puede ser analizado o interpretado sin acomodarlo en los ritmos cíclicos y tendencias seculares de una economía-mundo como un todo. Lee el resto de esta entrada »





¿Se acerca la muerte del capitalismo?

9 03 2009

Hoy en día está en boga la posible muerte del capitalismo. Pero si uno lee sobre distintias teorías del capitalismo -sobre todo marxistas- siempre se ha hablado de un posible quiebre del sistema histórico. Entonces, ¿por qué este modo de producción o sistema histórico ha durado tanto en el tiempo?, ya que hasta el momento, el capitalismo lleva la mitad de lo que duró el Imperio Romano en “vida”. Además, queda preguntarse cuáles son las condiciones que han permitido al capitalismo sostenerse tanto en el tiempo. Y de pasada, me gustaría exponer sobre la crisis del modo de producción capitalista, que es muy probable que suceda. Los problemas estructurales a los que me refiero, son tanto geográfico-ambientales como sociales e ideológicos. Lee el resto de esta entrada »





Marx y la lucha de clases

31 08 2008

El manifiesto comunista es un panfleto político en el que Marx sustenta su teoría política de la “lucha de clases”, donde históricamente siempre hubo opresores y oprimidos, explotadores y explotados, y basa esa idea en la dialéctica de Hegel, en que los “contrarios”, tanto el “señor” como el “siervo”, se relacionan entre sí a través de su opuesto.[1] Así, Marx traslada e invierte la dialéctica hegeliana (que es para la conciencia) y la materializa en las relaciones sociales (económicas) a través de toda la historia humana. Consiguientemente, las clases en Marx sólo serán comprensibles si se las toma en cuenta como categorías relacionales y oposicionales entre sí, en que una se entiende a través de la otra y viceversa, no cómo entidades monolíticas, abstractas o ahistóricas inmutables, como “mónadas” independientes una de la otra; por eso nunca hubo una teoría de la estratificación social en sus obras. La clase es la que se concibe tanto en sí (an sich) como para sí (für sich); donde la primera denota las condiciones sociales objetivas, mientras la segunda es la conciencia subjetiva de tales condiciones sociales y materiales. Marx admite que la “lucha de clases” no es inherente a la sociedad burguesa, sino mucho más antigua que ésta y que el advenimiento del mundo moderno no terminó con tales contradicciones, sino que las sustituye por otras nuevas.[2] Lee el resto de esta entrada »