El largo declive y la crisis estructural de la economía-mundo capitalista, 1967/73-2010

10 11 2011

“No estamos más cerca de responder a la cuestión de exactamente cómo las decisiones de la inversión que resultan en un rápido o lento crecimiento son realizadas nacional o internacionalmente que Kalecki cuando escribió su ensayo. Pero hemos visto cómo con la desaceleración de la inversión en la mayoría de los países de la OCDE y de la mayoría de los Países Menos Desarrollados fuera del Este de Asia, el crecimiento sostenido a largo plazo de los años 1945-70 se ha convertido sólo en un recuerdo”. Amiya Kumar Bagchi

La actual crisis en la economía-mundo capitalista ha resultado ser más duradera de lo previsto. Solamente a partir de este año se ha formado una conciencia más o menos generalizada —tanto en la opinión pública como en los medios— de que la crisis subprime del 2008 lejos de haber finalizado en el 2010, ha cobrado aún más fuerza en su posterior desenvolvimiento. El presente artículo tiene como objetivo presentar la actual crisis financiera como expresión del largo declive originado de la fase B (estancamiento/recesión) del ciclo Kondratiev en la economía-mundo entre 1967 y 1973, de la cual aún se sufren sus consecuencias. Este descenso en el ciclo económico, en el sistema-mundo significó: 1) el paulatino declive de Estados Unidos como potencia hegemónica, 2) la condición de posibilidad del auge de las “potencias emergentes” que componen el BRIC, y 3) el agravamiento de las “tendencias seculares” del desarrollo capitalista que en el largo plazo podría implicar su inminente inviabilidad histórica. Tales son las “coordenadas históricas” sobre las cuales se realizará el siguiente análisis del largo declive y la crisis estructural del sistema-mundo capitalista. Cabe realizar una advertencia: si bien este ensayo cabe dentro de lo que se conoce como “economía política”, no será de carácter excesivamente cuantitativista. Es decir, no se hará uso de números, sino de historia y teoría. Lee el resto de esta entrada »

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La cultura es el sistema-mundo. Una réplica a Boyne. Por Immanuel Wallerstein

7 01 2011

Es una gran lástima que el mundo no sea como a nosotros nos gustaría que fuese. Pero ¿hace algún bien matar al mensajero? Roy Boyne comienza su artículo al reafirmar que yo reclamo estar hablando sobre  la “capacidad de crear realidades culturales”, mientras que, de hecho, estoy hablando sobre la “capacidad de utilizar estrategias culturales”. Tengo entendido que aquélla es encomiable, pero ésta es dudosa, o manipulativa. La pura crea realidades; la impura utiliza estrategias. Roy Boyne claramente tiene un sentido más fino de discernimiento del que yo tengo; él sabe cuándo alguien o algún grupo está creando una realidad antes que meramente utilizando una estrategia. Admito que no he encontrado ninguna manera práctica de trazar la línea, y me he rendido de ese esfuerzo hace mucho. Las ciencias sociales históricas no deberían dudar de estar informadas por y basadas en opciones morales. Pero no creo que los cientistas sociales sirvan a algún propósito al moralizar. Utilizar estrategias no es inmoral en cualquier caso, y el uso de estrategias es una realidad bastante cultural. Lee el resto de esta entrada »





Materialismo histórico, eurocentrismo y orientalismo. Los límites eurocentristas, orientalistas e histórico-políticos del materialismo histórico

12 08 2010

Introducción: las ciencias sociales, el eurocentrismo y el origen del materialismo histórico

El estudio y la consecuente comprensión de las sociedades no Occidentales (o precapitalistas, en jerga marxista) no es un fenómeno completamente “moderno”; es decir: no nació con el surgimiento de la modernidad como tiempo histórico. Ciertamente desde la Antigüedad Clásica griega (Heródoto, Aristóteles, etc.) se estudian aquellas sociedades las cuales arbitrariamente se califican como no Occidentales. El fenómeno estrictamente “moderno” ha sido el surgimiento de las llamadas ciencias sociales en el marco geográfico que se conoce como Europa Occidental: Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y, más tarde, Estados Unidos. Las ciencias sociales, entonces, no solamente son una creación de Europa Occidental, sino una creación estrictamente eurocéntrica. Ahora bien, por eurocentrismo, no se entiende, en el marco de este trabajo por provincionalismo, es decir: que las ciencias sociales europeas tengan meramente como unidad de análisis al espacio europeo Occidental. Aquí por eurocentrismo se entiende, desde de Samir Amin, como una ideología y por lo tanto como parte íntegra de la “superestructura” de la economía-mundo capitalista. ¿En qué consiste pues, esa ideología? Consiste en un culturalismo el cual pretende explicar los desarrollos divergentes en Occidente y Oriente, inventado desde los albores de los “tiempos modernos”, aproximadamente desde el llamado “Renacimiento”. Ese eurocentrismo, según Amin es un culturalismo dominante el cual: “ha inventado pues un ‘Occidente de siempre’, único y singular desde su origen. Esta construcción arbitraria y mítica, imponía en forma simultánea la construcción también artificial de las ‘otras’ (los ‘Orientes’ o ‘el Oriente’) sobre bases igualmente míticas, pero necesarias para la afirmación de la preeminencia de los factores de continuidad sobre el cambio”.1 En otras palabras, el eurocentrismo proporciona por decirlo de alguna forma, una explicación histórico-genética de la superioridad europea en relación al mundo precapitalista: “La tesis culturalista eurocéntrica propone una filiación ‘occidental’ bastante conocida —la Grecia antigua, Roma, la Europa cristiana feudal y luego capitalista— que constituye una de las ideas corrientes entre las más populares”.2 Esta idea implicó por tanto, una identidad necesariamente esencial acerca de lo que constituía el “Occidente” y formar efectivamente un metarrelato que lo estirara hasta la Antigüedad Clásica greco-romana y en oposición a un “otro”.3 Lee el resto de esta entrada »





Esbozo de sociología histórica del derecho internacional. El derecho internacional en el marco del sistema-mundo capitalista

5 05 2010

Introducción

El siguiente trabajo pretende plantear cuestiones con respecto al derecho internacional que traspasen lo meramente jurídico, es decir: que vaya más allá de lo que dicen las normas jurídicas en cuanto tales. Aquí lo que se pretende dilucidar es ver el rol que tiene el derecho internacional —o la problemática que aborda ese ordenamiento: las relaciones entre Estados— dentro de los confines de la economía-mundo capitalista. Se desea abordar esa temática desde esa perspectiva porque se tiene por supuesto que el derecho internacional “moderno” surge con el llamado sistema interestatal. Sin embargo, cuando se explica el fenómeno histórico de este ordenamiento jurídico, se le ignora en relación al capitalismo. Es decir, al capitalismo —ya sea como “modo de producción”— no es tomado en cuenta como una de las condicionantes en el surgimiento del derecho internacional. En suma, en el siguiente ensayo se pretende: 1) justificar el nexo que existe entre el derecho internacional por un lado, con el sistema interestatal y el capitalismo mundial por el otro; y, 2) tratar de dilucidar y comprender el rol específico que tiene el derecho internacional en el marco del sistema-mundo capitalista. Lee el resto de esta entrada »





¿Existe la pauperización absoluta en el modo de producción capitalista?

15 12 2009

Es indudable que hablar de la teoría económica de Marx es involucrarse con cuestiones espinudas. Es así en primer lugar por el alto grado de satanización que tiene ese pensador. Hablar de Marx es poco menos que mencionar al mismísimo Belcebú. Esto no necesita ser demostrado. Y en segundo lugar, es difícil, porque las proposiciones marxianas acerca del funcionamiento de la sociedad han sido constantemente atacadas y refutadas por distintos pensadores, en donde se descalifican y descartan ciertas hipótesis de Marx con respecto al desarrollo del capitalismo. ¿Por qué ha sido así? Pues, en primer lugar, es porque Karl Marx ha elaborado una “teoría de la historia” en que el antagonismo y por ende el conflicto es el motor de la historia. En ese sentido, para Marx, no hay sistema social que sea eterno y que permanezca inmutable eternamente, dándose entonces contradicciones sociales que generan cambios en la misma formación social. Sin embargo, lo específico del capitalismo —como sistema histórico— no es tanto la “lucha de clases” —que como muy bien menciona Wallerstein— ha sido la constante histórica en todos los modos de producción. Y según él, lo verdaderamente problemático, es que Marx “encontró no sólo la lucha de clases (···) sino también la polarización de clases. Esta fue su hipótesis más radical y atrevida, y por consiguiente, la más criticada”.1 La idea de polarización —o de pauperización absoluta— ha sido tan criticada que incluso marxistas la han refutado. El siguiente trabajo, expondrá primero las críticas a la idea marxiana de pauperización —o polarización de las clases— que se da bajo el modo de producción capitalista, y en segundo lugar se reconsiderará la validez de tal hipótesis marxiana. Lee el resto de esta entrada »





La “crisis perpetua” en América Latina. La curva de poder ascendente del Estado en la periferia latinoamericana

5 11 2009

La circulación de mercancías es el punto de arranque del capital. La producción de mercancías y su circulación desarrollada, o sea, el comercio forman las premisas históricas en que surge el capital. La biografía moderna del capital comienza en el siglo XVI, con el comercio y el mercado mundiales forman las ” [Karl Marx, El capital. Crítica de la economía política, tomo I]

Así, en estos términos, una sociedad nacional es, primero, el producto del tipo de los cambios sociales que se resumen en el término modernización y, segundo, es una forma que, o bien inicialmente ayudó a y posteriormente entró en, o bien resultó históricamente de la (eventual) red global de sociedades ya mencionada. Una sociedad nacional existe siempre ‘dentro’ del contexto específico de una ‘red’ de Estados-naciones” [Immanuel Wallerstein y Terence Hopkins, El estudio comparado de las sociedades nacionales]

El siguiente trabajo expondrá a grosso modo, que la crisis del Estado-nación no es un fenómeno totalmente nuevo como se destaca hoy en día, sino que ha sido una constante histórica y que ha sido puesta en el tapete con la llamada “cuestión de la dependencia”. El Estado-nación moderno, que se origina con la “modernidad” capitalista, siempre ha sido constreñido por el sistema-mundo capitalista, ya sea “políticamente” por el sistema interestatal y “económicamente” por el mercado mundial. Ambas esferas del sistema-mundo efectivamente constriñen el desenvolvimiento del Estado dándole a éste una relativa fortaleza y/o debilidad en el ámbito “externo”, en que la debilidad se expresa en el colonialismo o el neo-colonialismo, mientras que la fortaleza se expresa en el imperialismo y los intentos por romper el equilibrio de poder dentro del sistema-mundo en su conjunto. Cabe destacar que esa relativa fortaleza/debilidad de esta estructura política, está dada en última instancia por la capacidad de acumulación de capital que tenga. Sin embargo, una constante que casi siempre se ha mantenido en el marco de ese sistema ha sido el fortalecimiento del Estado hacia su “interior”, es decir, con respecto a su propio territorio y a su población. Por tanto, la crisis del Estado-nación como tal no es tan así porque aún tiene capacidad para ejercer su imperium por sobre su territorio y población. Lee el resto de esta entrada »





El actor y el análisis de sistemas-mundo. Comentarios a Blau y Wieviorka. Por Immanuel Wallerstein

30 10 2009

Ambos, Blau y Wieviorka, escriben reseñas amigable y apreciativamente de los dos volúmenes editados por Wilma Dunaway y, usan la ocasión para reflexionar más generalmente acerca del análisis de sistemas-mundo tanto como modo de esfuerzo intelectual y como un esfuerzo institucional dentro de las estructuras del conocimiento. Ambas son altamente laudatorias. Ambos ubican sensiblemente el análisis de sistemas-mundo dentro de su contexto histórico. Pero ambos, casi con lamentación, encuentran que falta algo. Sin embargo, lo que cada uno echa de menos en estos volúmenes, y quizás mas generalmente en los análisis de sistemas-mundo, es algo diferente de lo que cada uno echa de menos, quizás incluso su contrario. Lee el resto de esta entrada »